Impuestos especiales en México
Sin lugar a duda, el tema de los impuestos, cobra especial relevancia para todos los ciudadanos, ya que repercute directamente en nuestra economía, desde el asalariado al que le retienen el Impuesto Sobre la Renta y observa una disminución en su comprobante de nómina, hasta las grandes empresas que pagan ISR por sus utilidades.
En México además de existir el tan conocido Impuesto Sobre la Renta el cual se posiciona como el impuesto número uno a través del cual el estado se allega de recursos para hacer frente al gasto público, existen otros impuestos que impactan directamente al consumidor final, los cuales son conocidos como impuestos especiales y de los cuales todos contribuimos.
Impuestos especiales en el contexto internacional
Es importante hacer mención, que no solo en México existen los impuestos especiales, ya que en el marco internacional también existen, tal es el caso del curioso impuesto a las flatulencias de las vacas, esto derivado a que de acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas, tanto las flatulencias como los eructos de las vacas producen una acumulación de gas metano, lo que contribuye al calentamiento global, por ende nació la propuesta de un impuesto sobre las emisiones generadas por estos animales con el fin de reducir el impacto ambiental que generan.

Así mismo, España tiene impuestos especiales que gravan determinados productos o servicios, como es el caso del impuesto sobre la cerveza, impuesto sobre el vino y bebidas fermentadas, impuesto sobre hidrocarburos, impuesto de matriculación, impuesto sobre el carbón, entre otros.
Características de los impuestos especiales
Derivado a la globalización en temas fiscales, México también tiene impuestos especiales, principalmente tienen las siguientes características, que son indirectos, específicos y algunos tienen por objeto desincentivar el consumo de productos nocivos para la salud o productos que dañan al medio ambiente.
Para saber el porqué dicen que los impuestos especiales son impuestos indirectos, lo que es necesario partir del hecho que en México los impuestos se clasifican en directos e indirectos.
Los impuestos directos, son aquellos tributos que se determinan directamente sobre la utilidad de un contribuyente en específico, donde de conformidad a su régimen tributario y su capacidad tributaria se calcula el impuesto, tal es el caso del Impuesto Sobre la Renta que de conformidad a cada contribuyente dependiendo de su régimen fiscal es decir, si es persona física o moral, si es de un régimen preferente que tenga facilidades administrativas o estímulos fiscales, se determina el tributo que deberá enterar a la Autoridad, ya que en este caso no es el mismo ISR que pagara un gran contribuyente al que está obligado a enterar una persona física que se dedica a la Agricultura, así mismo a pesar de que los asalariados deben de contribuir al gasto público, el ISR que se les retendrá por parte de sus empleadores dependerá de las características específicas de cada uno de ellos, como son nivel de puesto, prestaciones, zona económica donde labora entre otros.

Otra característica de los citados impuestos especiales, es que principalmente buscan disuadir o erradicar el consumo de los denominados productos chatarras que contienen una alta densidad calórica y productos nocivos para la salud tal es el caso del alcohol y el tabaco, así como aquellos combustibles fósiles que dañan el medio ambiente.
En virtud de lo anteriormente expuesto, se dice que los impuestos especiales en México son aquellas imposiciones tributarias por parte de la Autoridad Hacendarias que se encuentran dentro de los impuestos indirectos, es decir que se traslada y que gravan sólo ciertos actos o actividades específicas relacionadas con la producción a determinados bienes o la prestación de ciertos servicios de una situación económica específica con tasas o cuotas diferentes y tienen la característica de ser extrafiscales, es decir, tienen por objetivo reducir o erradicar el consumo de ciertos productos, bienes o servicios que representen alguna amenaza para la salud o el medio ambiente.
En México los impuestos indirectos y especiales que se trasladan al consumidor final son el Impuesto al Valor Agregado (IVA), Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS) e Impuesto Sobre Automóviles Nuevos (ISAN).
Es importante hacer mención que los tres impuestos IVA, IEPS e ISAN tienen el carácter de contribuciones federales y el gobierno federal es el encargado de recaudar dichos impuestos a través de la Autoridad Hacendaria.
Impuesto al Valor Agregado (IVA)

En este sentido, en la adquisición de una libreta vendida por una tienda departamental pagará el mismo importe por su adquisición tanto un estudiante, una ama de casa, como un gran contribuyente, ya que el IVA grava sobre el bien sin importar las condiciones fiscales y contributivas del adquirente.

Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS)
El Impuesto Especial Sobre Producción y Servicios (IEPS), es por excelencia el mayor ejemplo de un impuesto especial, ya que tiene la peculiaridad de gravar la producción o consumo de ciertos bienes y servicios que representan algún peligro para la salud o el medio ambiente, tan es así que se le conoce coloquialmente como el impuesto a la comida chatarra y de los vicios.
Este impuesto grava los actos o actividades por enajenación o importación de bebidas alcohólicas, alcohol, alcohol desnaturalizado, mieles incristalizables, tabacos labrados y combustibles automotrices.
Por otra parte, el traslado de IEPS se encuentra estipulado en el artículo 4 de la Ley del IEPS, el cual nos indica en su antepenúltimo párrafo que el traslado de dicho impuesto hace referencia al cobro o cargo del impuesto establecido en la Ley del IEPS que el sujeto pasivo deberá realizar al consumidor.
Impuesto Sobre Automóviles Nuevos (ISAN)
El Impuesto Sobre Automóviles Nuevos (ISAN), es un impuesto indirecto, el cual grava la importación y enajenación de automóviles nuevos, es importante mencionar que de conformidad a la Ley del ISAN se considera automóvil nuevo solo aquel que se enajena por primera vez al consumidor.
Así mismo, el traslado del ISAN de conformidad al artículo 1 de la Ley del ISAN, el impuesto aplica para la importación y enajenación de automóviles nuevos, donde de acuerdo al artículo 2 de la citada Ley del ISAN este impuesto será cobrado por el contribuyente al consumidor aplicando las tasas o tarifas establecidas en el artículo 3 de la multicitada Ley del ISAN, donde intervendrán las características específicas del automóvil, como son el precio, el número de pasajeros y la capacidad de carga.

Es de mencionar que si bien es cierto todos los impuestos tienen fines recaudatorios, hay algunos impuestos extrafiscales que tienen por objetivo reducir o erradicar el consumo de ciertos productos, bienes o servicios que representen alguna amenaza para la salud o el medio ambiente.
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